De tu boca no recuerdo
un sonido
Ni uno ni dos o tres sentidos
De mi boca sí recuerdo:
el olvido
Una y dos o tres mil veces el sombrío
rincón donde me puse
a llorarte antes de haberle hecho caso
a quien dijo que te deje a la intemperie
que te deje
que te libre que me libre.
El quería decir
que nos tengo que dejar a ambos
y al tercero
al Dios del mito de tus ojos
Y el tercero como siempre
es quien mas pesa.
Yo creo que todo en este mundo
esta armado de una profundidad irrelevante,
pero aun así
tardé siete años en liberarte.
Me obligo a no pensarte
y de si te quiero ya no recuerdo.
Al final Neruda estaba equivocado,
ésta vez
fué tan largo el amor y tan corto el olvido.
Quizás
porque en noches como ésta no te tuve entre mis brazos
y mi alma se contenta con haberte perdido
Aunque éste no sea el último dolor que ésto me cause,
y éstos no sean los últimos versos que yo te escribo.